Cómo evitar las estafas con el Bitcoin

La historia del Bitcoin no ha estado exenta de escándalos ni estafas. Recientemente se destapó el mayor fraude piramidal de la historia de las criptomonedas. Una empresa radicada en Vietnam, Modern Tech, dejó atrapados a más de 32.000 clientes que perdieron 660 millones de dólares (unos 530 millones de euros). Su operativa era similar a la que a Bernard Madoff le costó una pena de 150 años de cárcel: un sistema piramidal, más conocido como el esquema Ponzi.

En ese caso, los clientes debían comprar 1.000 dólares en su criptomoneda a cambio de una rentabilidad mensual del 48%. Este dinero se sufragaba con las aportaciones de los nuevos compradores que lograban ir captando. Además, si ese inversor convencía a otras personas por apostar por su empresa, estas recibían una recompensa. Hasta que el castillo de naipes se venía abajo y los últimos en llegar se quedaban sin nada. Ni aportación inicial, ni pagos mensuales.

Ese ha sido uno de los casos de fraude más sonados, pero no el único. Los ha habido en España, en Filipinas o en India. Y sí, por mucho que se crea en la tecnología bitchain o en el potencial de las criptomonedas, no se puede negar que el fraude existe. Quienes navegamos para informarnos sobre los criptomercados o para invertir en ellos vemos a diario anuncios que prometen rentabilidades escandalosas en poco tiempo con Bitcoin. Y estos deberían hacernos encender todas las alertas.

No hay rentabilidad 100% segura

Antes de invertir en Bitcoin, hay que tener claro que nadie nos puede prometer una ganancia desorbitante segura. Todas las inversiones siempre entrañan riesgos. En algunas los riesgos son muy pequeños, y por ese motivo la rentabilidad es baja. En otras, son más elevados, y justo por ese motivo la recompensa es una mayor rentabilidad si sale bien. La otra cara de la moneda es si sale mal: se puede perder dinero. Las inversiones en Bitcoin, como las de Bolsa, entrañan riesgos. Solo que en este caso no hay detrás un regulador o un supervisor como red. Y ya hemos visto que si bien las criptomonedas son capaces de alcanzar elevadas rentabilidades a corto plazo, también pueden ocasionar grandes pérdidas.

Muchos de estos inversores se camuflan como sociedades de inversión. Y ello ha provocado que se siembre la sospecha sobre todo el sector que se dedica a estos mercados. El método suele ser similar: piden que se convenza sobre las bondades del producto a amigos o conocidos a cambio de una cantidad que nunca llega (no hay que confundirlo con los programas de afiliación). En ocasiones, tras la aportación inicial, van pagando comisiones que hacen que la persona estafada ni se dé cuenta del engaño. Hasta que reclama su dinero y se hace el silencio.

Anuncios con gancho

Muchos debéis pensar que no es complicado darse cuenta de que una empresa nos está engañando. Pero muchos pequeños compradores caen en sus zarpas ansiosos por ver multiplicadas sus inversiones. Un ejemplo de esas prácticas es: “¡Manda 0,1 Bitcoin y te devolvemos 1 Bitcoin!”. ¡Y lo prometen en apenas 24 horas! Es más, algunas de estas páginas tienen sus propias técnicas para que el comprador no se dé cuenta del engaño.

Algunas de ellas son:

  • Inventar falsos testimonios que dicen haber multiplicado su inversión con ese método.
  • Entrar en foros para promocionarse o alabar sus virtudes sin desvelar su identidad, haciéndose pasar por un usuario común.
  • Pagar a bloggers para que promocionen el producto.
  • Anunciarse en grupos de personas interesadas en invertir de redes sociales.
  • Crear páginas que hablen bien sobre ellas y las posicionan bien en los buscadores. En este artículo de El Confidencial explican con detalle algunos de esos métodos.

No hay un antídoto más allá de la prudencia y el sentido común para combatir los cantos de sirena de estos estafadores. Sin embargo, sí hay algunas plataformas que saben valorar si estamos delante de un fraude o si la página a la que nos dirigimos es de fiar de acuerdo con varios parámetros. Por ejemplo, Badbitcoin. Si entramos en ella veremos un recopilatorio de todas las direcciones web de las que considera que debemos mantenernos alejados ¡La lista no es precisamente corta! Muchas de ellas, además, os habréis dado cuenta de que campan a sus anchas en las redes sociales.

Consejos para alejarnos del ‘scam’

En Vietnam, 32.000 personas han perdido 660 millones de dólares. En esta jungla, no podemos pensar que eso no nos puede pasar a nosotros. Así como debemos tener precauciones con que una página pueda instalarnos software malicioso o trate de adquirir información nuestra de forma ilegal. Aunque eso ocurre en muchos otros campos, aquí nos estamos jugando el dinero que tengamos. Por ello, es aconsejable hacer compras razonables (¡solo invierte dinero que no necesites y procura no comprar a crédito!), en sitios fiables y con contraseñas fuertes y con doble verificación. También hay que comprobar que nos conectamos a sitios seguros y constatar, antes de responder o acceder a link que recibimos por correo electrónico, que la dirección desde la que lo recibimos es correcta.

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